DÍA 1 - POESÍAS DE VIDA

Imagen
DÍA 1 — EL ALIENTO QUE VIENE DE DIOS   “El espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida.” — Job 33:4   Hay algo intrínsecamente sagrado en el hecho de existir en esta vida. La Biblia nos enseña que la vida humana no comienza como un accidente biológico ni como un simple resultado de procesos impersonales. La vida comienza en el corazón y en la voluntad de Dios. Job 33:4 contiene una de las afirmaciones más profundas de toda la literatura sapiencial en la Escritura bíblica. En hebreo, la palabra utilizada para “espíritu” es “ rúaj” ( רוּחַ ). Puede traducirse como viento, aliento, espíritu o respiración. La misma palabra aparece en Génesis cuando Dios da vida al hombre, mostrando que la vida humana no es únicamente materia organizada ni mera biología desarrollada. Existe en cada ser humano una dignidad que trasciende utilidad, capacidad, edad, fuerza, inteligencia o nivel de desarrollo. La vida humana posee valor porque proviene directamente del ...

 


Hasta que toda vida sea valorada: Un llamado continuo

"Rescata a los que van rumbo a la muerte, detén a los que avanzan tambaleándose al suplicio." — Proverbios 24:11 (NVI)


Reflexión:

No sé cuánto tiempo vienes caminando por las sendas del corazón de Padre, contemplando su visión sobre la vida humana o escuchando su corazón. Estas últimas semanas hemos estado hablando del aliento creador, del valor eterno de cada persona, del llanto silencioso del aborto, de la compasión redentora, del llamado a ser una Iglesia que da vida.

Pero este viaje no fue solo una serie de meditaciones. Es un despertar a la defensa de la vida, no es un evento, es un movimiento. Es una comisión que no termina hasta que toda vida sea valorada como Dios la ve.

El mundo nos presiona a callar, las estadísticas nos abruman muchas veces y nos hace sentir impotentes. Las heridas son profundas, por lo que vivimos en una sociedad herida por el aborto. Pero el Evangelio sigue siendo poder de Dios para redimir, sanar y transformar.

Ser una Iglesia dadora de vida no es una moda, es una identidad plena que muestra el corazón del Padre. No se limita al activismo, se manifiesta en la adoración, en el acompañamiento, en la enseñanza, en el servicio humilde y persistente.

Por lo tanto, seguiremos predicando hasta que cada madre sepa que tiene esperanza. Seguiremos sirviendo hasta que cada niño, nacido o por nacer, tenga un defensor. Seguiremos orando hasta que el corazón de la Iglesia late al mismo ritmo del Padre.


Desafío:

¿Has interiorizado este llamado como parte de tu identidad espiritual? ¿Seguirás hablando, sirviendo y defendiendo incluso cuando sea difícil?

Dios no nos llamó a ganar debates, sino a dar vida. No nos llamó a señalar, sino a acompañar. Sigamos hasta que toda vida sea valorada. Porque Él no ha dejado de valorar ni una.


Oración final:

Padre de la vida, gracias por este tiempo de revelación, confrontación y renovación. Haz de nosotros una Iglesia fiel, perseverante y llena de gracia. Que cada día, en cada lugar, seamos portadores de Tu luz y defensores de Tu creación. Que no callemos hasta que toda vida sea valorada, por amor a Ti, por amor al prójimo, por amor a la vida.
Amén.


Comentarios

Entradas populares de este blog

SERIE: TOMANDO UNA DECISIÓN INFORMADA - Día 2

EL DISEÑO DE DIOS PARA LA FAMILIA - MADRE